
Hola mi amor. (....) ¿Te desperté? (....) Mira, perdóname pero (....) Sí, es bastante tarde para ti, tú bien sabes: la diferencia de horarios. Llamé a esta hora para estar seguro que estarías en casa. ¿Cómo te fue hoy? (....) Ya veo, ¿Y qué tal va todo? (....) Me da gusto. (....) Qué bien, eso es una gran noticia. (....) Qué bien, me alegro. (....) Yo bien, gracias, por acá todo bien... Te extraño mucho (....) Sí, yo sé que solamente son seis meses, pero igual te extraño. (....) Pues aquí en casa, sin mucho que hacer. (....) No, para nada, va todo muy bien; hoy salí a las siete, y por eso estoy en casa temprano. (....) No pienses ahora en eso. (....) No, lo único es que tenía ganas de oírte, y por eso llamé. (....) Mira que casualidad, yo también estoy recostado en la cama... Y... extraño tu cuerpo. (....) ¿De verdad? (....) ¡Ah. sí! ¿Y qué más has pensado? (....) Claro que sí, ahora mismo. (....) ¿Por qué no? No hay nadie. (....) ¿Y tú... y tú compañera de cuarto... ella no está, verdad? (....) Qué importa el precio, para eso es el teléfono. No pienses ahora en eso. Extraño tú cuerpo, me lo imagino así, sin nada. (....) Sí, ya me lo estoy quitando. Quítatelo tú también. (....) Me voy a comenzar a tocar, suavemente. (....) Sí, sí, sí, como si estuvieras aquí. (....) Me gusta mucho, sí, ¿y qué más te estás tocando? (....) Ya estoy en eso, solamente me faltan dos botones. (....) ¿Ah, sí? (....) ¿Y qué te imaginas? Dime qué te estás imaginando. (....) Claro que estoy tocándome, ¿tú te estás tocando también? (....) Mmmhh, me gusta que me lo digas así. (....) Así, como antes, en la boca, en la oreja. (....) No pienses ahora en eso. ¿Qué más? (....) Mordiéndote... (....) Mordiéndote, mi amor. (....) ¿Sí quieres eso, quieres que te muerda más? (....) Eso es amor, eso es, sigue. (....) Eso es. Así, dime más cosas. No te detengas y no pienses ahora en eso, que ya lo pagaré el mes entrante. (....) No te detengas, solo... (....) Siento como si... (....) Como si... (....) ¡Aaahh! Qué cosa, amor. (....) Sí, delicioso, ¿y tú? (....) Qué rico. Sí. (....) No importa, no pienses en el precio, ya llegará el recibo... (....) Yo también, amor, yo también. (....) Adiós.
Al mes siguiente llegó, puntualmente como es ya costumbre, el recibo para pagar el servicio telefónico, con el desglose de la tarifa por cobrar. Servicio medido, llamadas a teléfono celular, llamadas de larga distancia, y una notificación responsiva por parte de las padres del aparato telefónico al que le hice el amor hacía un mes, exigiendo una pensión alimenticia para la manutención del telefonito que venía en camino en el vientre del teléfono, con un citatorio incluido exigiendo me presentara a juicio por abuso de confianza, faltas a la moral, y sexo ilícito a un teléfono, pasando por encima de su libre albedrío, y sin su consentimiento. Por supuesto que le llamé inmediatamente a mi novia, ya que se encontraba estudiando en la Universidad Complutense de Madrid, para decirle que lo nuestro no podía continuar. “Sí, hay alguien más. Mi teléfono y yo estamos esperando un hijo”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario